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"Te obligan a pertenecer a una Iglesia en la que no quieres estar" [ADN.es, 01/10/2008]
Partidos y asociaciones critican la sentencia del Supremo que establece que la Iglesia no está obligada a registrar el rechazo al catolicismo de los apóstatas en los libros de bautismo
Henrique Mariño
Somos más de 1.000 millones de católicos en el mundo, de los cuales unos cuantos vivimos en España. La primera persona del plural, somos, indica que la Iglesia incluye en su registro a toda persona que haya sido pasada por agua, sin importar que rece, crea o directamente reniegue tanto de Dios como de la institución. Hasta ahora, esos (digamos) católicos podían apostatar, conscientes de que su renuncia a la fe constaría en la partida de bautismo, pero una reciente sentencia del Tribunal Supremo les priva de una laica nota a pie de página.
"La decisión maniata a las personas que desean ejercer ese derecho", denuncia Félix Taberna, coordinador ejecutivo de política institucional de Izquierda Unida y uno de los muchos representantes de la España aconfesional que han salido al paso de la sentencia del Supremo.
Ésta considera que la Iglesia no está obligada a registrar las apostasías en sus libros de bautismo, echando por tierra una resolución anterior de la Audiencia Nacional que los consideraba ficheros de datos en los que debía constar la declaración de repudio de los interesados.
"Es algo gravísimo", protesta Álvaro Hernández, responsable de Izquierda Republicana en Canarias. "Te obligan a pertenecer a una Iglesia en la que no quieres estar", se queja un responsable de la CNT del País Vasco. "Tiene una lectura totalmente política", sugiere Francisco Delgado, presidente de Europa Laica. Todos ellos reclamaron en el pasado que sus nombres no figurasen en ningún registro de la Iglesia, algo que nunca consiguieron, pero ahora incluso carecen de la posibilidad de que, al menos, un asterisco deje claro que ellos fueron bautizados pero un día dijeron no a la Iglesia.
"Católicos de boquilla"
Su lucha se vio respaldada en 2006 cuando una resolución de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) obligó al Arzobispado de Valencia a realizar una anotación marginal en la partidas de bautismo de los ciudadanos que así lo solicitasen. Suponía un paso previo a la volatilización de su condición religiosa. Una fórmula legal para dejar de ser "un católico de boquilla", en palabras de Hernández, quien se topó con un "complicado proceso plagado de pegas" para quitarse el sambenito de católico.
Otros, según él, desistieron ante los correosos trámites. Y, ahora, la sentencia dictada por el Supremo el pasado 17 de septiembre, que le quita la razón a la Audiencia Nacional tras el recurso de casación interpuesto por el arzobispado valenciano. "Me parece una auténtica golfada", responde indignado el republicano.
Jesús Miguel, activista a favor de la apostasía desde la Confederación Nacional del Trabajo de Barakaldo, le secunda: "Si quiero dejar de pertenecer a una institución, estaré en mi derecho de hacerlo... No tienen por qué tener mis datos en ese registro. Me es indiferente que se trate de una empresa o de la Iglesia".
Delgado también rechaza que los libros de bautismo no estén sujetos a la legislación en materia de protección de datos.
"Sí puede ser un fichero porque constan el nombre y los apellidos, la fecha de nacimiento, el nombre del padre y la madre, etcétera... Técnicamente, podría tratarse de una sentencia impecable, pero políticamente está muy ligada al PSOE [su ponente, Margarita Robles, fue secretaria de estado con los socialistas], que persigue quitarle problemas a la Iglesia católica".
La apostasía, "una mosca cojonera"
Según el presidente de Europa Laica, "mucha gente quería apostatar y eso le genera a la Iglesia preocupaciones y trabajo, por lo que se ha quitado de un plumazo una mosca cojonera". En el futuro, insiste, "hay que buscar una fórmula legal para que una persona pueda decidir que sus datos no estén en poder de una determinada confesión, pero en este país todavía no se ha legislado sobre la libertad de conciencia, un derecho individual del ciudadano".
Izquierda Unida también carga contra el PSOE y pide que se revisen los acuerdos "preconstitucionales" con la Santa Sede. "Defendemos la regulación, en el menor tiempo posible, del derecho a la apostasía, así como la creación de un registro de apóstatas", concluye Félix Taberna. La Agencia de Protección de Datos acaba de anunciar que estudia recurrir la sentenciadel Supremo, que ha cortado las alas de los apóstatas que reclamaban un derecho que consideran fundamental.

